por Francisco Pomares | Dic 13, 2008 | Papel quemado
Yo tuve una vez un cuadrito con una historieta de Crumb, en la que –a lo largo de ocho o diez viñetas- lo único que se veía era a Mr. Natural limpiar concienzudamente la vajilla amontonada en su fregadero hasta dejarla reluciente. Fue hace muchos, muchos años, en mi...
por Francisco Pomares | Dic 12, 2008 | Papel quemado
La misma noche del incendio un perito de los bomberos ya hizo el primer diagnóstico: el fuego empezó en el cuarto de Pao y probablemente en la antigua instalación eléctrica de lo que fue una sauna, ahora reconvertida en armario. Me contaron por teléfono la opinión del...
por Francisco Pomares | Dic 12, 2008 | Papel quemado
De todo lo perdido, lo único que de verdad considero irreparable es la pérdida de los libros de Ernesto Salcedo. Una entera biblioteca de seis o siete mil volúmenes, construida por Salcedo con ladrillos muy diversos, siendo sus cimientos los pocos libros que se trajo...
por Francisco Pomares | Dic 11, 2008 | Papel quemado
Hace ya un par de días que el fuego se apagó, y lo que toca ahora es recoger los trastos que se han salvado, para que luego vengan los albañiles y lo tiren todo. Es un trabajo que no pueden hacer otros, porque sólo tú tienes la vara con la que se mide la importancia...
por Francisco Pomares | Dic 6, 2008 | Papel quemado
Cuando decidimos volver, Piyi y yo nos confesamos algunas mentiras pasadas: recuerdo haberle dicho bastante avergonzado que el tiempo que estuvimos separados, las noches que Manolo dormía en casa las pasaba conmigo en nuestra enorme cama. Me alivió mucho saber que...
por Francisco Pomares | Dic 5, 2008 | Papel quemado
Me llaman -muy correctos, compungidos y corteses- los políticos, para darme el pésame y preguntarme si estoy asegurado. Extraña obsesión la del seguro entre los hombres públicos: ellos viven a puro salto de mata, en una revalida permanente, cada día a la espera de ser...