por Francisco Pomares | Dic 30, 2008 | Papel quemado
Descubrí esos libros de Piyi salvados del fuego –apenas pintados por una fina película de hollín- ya en la primera inspección del paisaje de negruras desoladas tras el desastre. Me alegré muchísimo al encontrarlos. Sobrios, supervivientes, elegantes en su limpieza....
por Francisco Pomares | Dic 29, 2008 | Papel quemado
Toda la segunda planta se quemó, pero no toda de la misma manera. El dormitorio más alejado del inicio del fuego fue el nuestro, y además quedó con la puerta de la terraza abierta. El fuego entró en él con prisas y poco tacto: carbonizó el gran espejo modernista...
por Francisco Pomares | Dic 26, 2008 | Papel quemado
Hoy hace justo un mes, pero no voy a celebrarlo. Han pasado sólo treinta días y tengo la sensación de que han pasado años. Pero es sólo eso, una sensación: aún sueño todas las noches con el fuego consumiendo los libros, y cuando me despierto descubro que hay humo en...
por Francisco Pomares | Dic 25, 2008 | Papel quemado
La casa de Galcerán ya huele a humo. Llevamos aquí unos pocos días, sólo hemos traído ropa nueva, recién comprada, o lavada cien veces, nada de Las Mimosas, pero la casa huele ya a chamusquina tanto como nosotros mismos. Es un olor que acompaña durante meses a quienes...
por Francisco Pomares | Dic 24, 2008 | Papel quemado
Por fin nos llegó el libro de Rafael Arozarena, su tercera novela, ‘Los ciegos de la media luna’, una edición de 1500 ejemplares. Benita me bajó los primeros desde el depósito. Fue uno de esos momentos especiales tejidos con sentimientos muy encontrados. Pocos días...
por Francisco Pomares | Dic 23, 2008 | Papel quemado
Me gusta llegar con un poco de tiempo al aeropuerto de Gando y pasarme por la librería. Siempre sigo el mismo ritual. Miro los libros de ensayo y las novelas, instaladas en la entrada, en dos expositores de mesa. Oteo con suficiencia de entendido las novedades y a...