14. Los libros perdidos

14. Los libros perdidos

De todo lo perdido, lo único que de verdad considero irreparable es la pérdida de los libros de Ernesto Salcedo. Una entera biblioteca de seis o siete mil volúmenes, construida por Salcedo con ladrillos muy diversos, siendo sus cimientos los pocos libros que se trajo...

13. Atún y mandarinas

Hace ya un par de días que el fuego se apagó, y lo que toca ahora es recoger los trastos que se han salvado, para que luego vengan los albañiles y lo tiren todo. Es un trabajo que no pueden hacer otros, porque sólo tú tienes la vara con la que se mide la importancia...
12. Panimiel

12. Panimiel

Cuando decidimos volver, Piyi y yo nos confesamos algunas mentiras pasadas: recuerdo haberle dicho bastante avergonzado que el tiempo que estuvimos separados, las noches que Manolo dormía en casa las pasaba conmigo en nuestra enorme cama. Me alivió mucho saber que...
11. Políticos y no tanto

11. Políticos y no tanto

Me llaman -muy correctos, compungidos y corteses- los políticos, para darme el pésame y preguntarme si estoy asegurado. Extraña obsesión la del seguro entre los hombres públicos: ellos viven a puro salto de mata, en una revalida permanente, cada día a la espera de ser...
10. El mapa del capitán Haddock

10. El mapa del capitán Haddock

En el último rincón del tercer piso, al final de la escalera que lleva a la finca de arriba, el jardín de cactus y la caseta de Klimt, escondido detrás de la puerta, oculto desde siempre y por pudor a las miradas ajenas, sobrevive mancillado por una capa de hollín el...