Willy-no-doy-una…

por | 14 noviembre, 2008 | Muy urgente

La verdad es que Willy García tiene como un aire a personaje de Hanna-Barbera: es muy televisivo, resulta bastante animado, y cuando habla parece que le doblara un actor de carácter, con esa voz tan impostada que usa. A mi me recuerda mucho al malvado Pier-no-doy-una, pero en vez de en franchute, en tropical. No me negarán que esa inevitable tendencia suya a meter la pata en todo lo que hace es de lo más chocante.

Y es que Willy no nació para moverse entre papeles, lo suyo es la improvisación, el jolgorio y el directo. ¿Quiero hacer esto?  Pues lo hago. ¿Quiero encargar aquello? Pues lo encargo. ¿Quiero quedarme con esto? Pues para mí. ¿Quiero adjudicar lo otro? Pues veinte (o cinco por cuatro, o doble diez…).

La conocida alergia de Willy a las formas le ha llevado a meter la pata también al decidir el nombre de la radio atinómica: decidieron que tenía que llamarse Radio Canarias porque –como Willy bien sabía- Radio Canarias ya existe, emite desde 1983 y tiene el nombre registrado.

A Willy esas minucias siempre le han dado igual. Pero a la jueza encargada de resolver la demanda, pues resulta que no. Por eso ha ordenado el cese cautelar de las emisiones de la radio del paulinato, por usar el nombre de la emisora de Prensa Canaria, esta su casa.

En fin, que una de dos: o la radio de Willy deja de emitir o empieza ‘ipso facto’ a usar otro nombre, que a ver a quien se lo intentan quitar esta vez.

La cosa es que se le dijo por activa y por pasiva que esto iba a pasarle, pero el menda ni caso: incluso se gastó una pasta estratosférica en una inaudita campaña para promocionar y afianzar el nombre y la marca, realizada cuando ni siquiera habían empezado a emitir. Y que ahora le quiten lo bailado. Willy es así: el perfecto metepatas. Un chapuzas integral.

Una pregunta que se me olvida: ¿Y de dimitir… qué? ¿También le provoca alergia?