Uno que sí dimite

por | 19 noviembre, 2008 | Muy urgente

El director General de Patrimonio, Paulino Montesdeoca, presentó esta mañana su dimisión a Manolo Soria, metió sus bártulos en una cajita y se despidió con el grado justo de emoción de los funcionarios de su departamento. En una carta remitida a su jefe y adversario, Montesdeoca alega que su dimisión es consecuencia de la pérdida de confianza hacia él que supone en Soria, y de su oposición al cese de Víctor Jordan, aliado de Montesdeoca en la batalla ya perdida por el control del PP grancanario. Una batalla en la que parece cada vez es más difícil mantener el equilibrio entre el ejercicio de la democracia partidaria y la independencia y buena gestión en el gobierno. Es verdad que es muy complicado gobernar con gente del partido que no está en la cuerda del que manda, pero es una pésima imagen la que se ofrece castigando sin cargos a quienes no se someten a la mayoría.

En fin… que alguien dimita cuando deja de estar de acuerdo con quien le ha nombrado o porque ha perdido la confianza de quien le puso en su cargo, debería ser lo más normal y frecuente. Pero –por desgracia- no lo es en absoluto: aquí nadie conjuga el verbo dimitir, y que Paulino Montesdeoca lo haya hecho le honra. Es probable que -si no hubiera dimitido- en unos pocos días hubiera sido cesado igualmente por Soria, pero las formas son las formas, y ejercerlas con dignidad es tan inusual que resulta cuando menos llamativo.