Juan Pablo II: “Los medios de comunicación han acostumbrado a ciertos sectores sociales a escuchar lo que «halaga los oídos”.

por | 12 septiembre, 2020 | Peor sería tener que trabajar

Antes incluso de convertirse en Papa, Wojtyla, prestó una enorme importancia al papel de los medios de comunicación social, a los que consideraba un instrumento para la paz, la verdad y la libertad. Según escribió años más tare, en un mensaje del año 2003 a los periodistas católicos que participaban en la 37 Jornadas Mundiales de las Comunicaciones Sociales, “los hombres y mujeres de los medios están especialmente obligados a contribuir a la paz en todas las partes del mundo derribando las barreras de la desconfianza, impulsando la reflexión sobre el punto de vista de los otros, y esforzándose siempre por aunar a los pueblos y las naciones en un entendimiento y respeto mutuo; y más allá de la comprensión y el respeto, ¡en la reconciliación y la misericordia!” Para Wojtyla, la exigencia moral fundamental de la comunicación es el respeto y el servicio a la verdad: “la libertad de buscar y decir la verdad es un elemento esencial de la comunicación humana, no sólo en relación con los hechos y la información, sino también y especialmente sobre la naturaleza y destino de la persona humana, respecto a la sociedad y el bien común, respecto a nuestra relación con Dios. Los medios masivos tienen una irrenunciable responsabilidad en este sentido, pues constituyen la escena donde hoy en día se intercambian las ideas y donde los pueblos pueden crecer en el conocimiento mutuo y la solidaridad”. Lejos de cualquier desimplicación en relación con el rol social de los medios, el carácter enérgico del Papa no escatimo críticas a los medio, de los que dijo que “a veces funcionan como agentes de propaganda y desinformación al servicio de intereses estrechos o de prejuicios de naturaleza nacional, étnica, racial o religiosa, de avidez material o de falsas ideologías de tendencias diversas”, y se posicionó planteando una mayor implicación pública en el tutelaje de la comunicación, dentro de los criterios católicos sobre la doctrina social de los medios: “ante las presiones que empujan a la prensa a tales errores, es imprescindible una resistencia ante todo por parte de los propios hombres y mujeres de los medios, pero también de la Iglesia y otros grupos responsables”.

Juan Pablo II de nombre secular Karol Józef Wojtyła [Wadowice, Polonia, 1920 – Ciudad del Vaticano, 2005], fue el 264.º Papa de la Iglesia católica y jefe de Estado del Vaticano desde el 16 de octubre de 1978 hasta su muerte en 2005. Considerado como uno de los líderes más influyentes de finales del siglo XX, será probablemente recordado por su anticomunismo y su dedicación a evitar la expansión del marxismo en Iberoamérica, donde se enfrentó a la teología de la liberación. Tuvo un papel relevante en la caída del comunismo en Polonia y en toda Europa, y defendió el papel social de la Iglesia y su reconciliación y encuentro con el judaísmo, el islam, la Iglesia ortodoxa oriental y la Comunión anglicana. Hombre vitalista y enérgico, fue conocido como el ‘Papa Viajero’: visitó 129 países durante su pontificado, siendo siempre recibido por enormes concentraciones de fieles, entre los que destacaban multitudes de jóvenes. Sufrió dos atentados, uno que estuvo a punto de costarle la vida en 1981, de manos del ultranacionalista turco Ali Agca, probablemente vinculado entonces a los servicios de espionaje búlgaros;  y  otro el año siguiente, cuando el sacerdote falangista español Juan María Fernández Krohn intentó asesinarle con una bayoneta en Fátima, Portugal. Fue canonizado en 2014, durante el pontificado del Papa Francisco.