Honoré de Balzac: “El periódico es una tienda en que se venden al público las palabras del mismo color que el público las quiere.”

por | 12 septiembre, 2020 | Peor sería tener que trabajar

Balzac fue un crítico severo de la prensa francesa, en la –paradójicamente- llegó a tener un papel muy destacado como habitual colaborador de periódicos, y también como editor de revistas. La opinión hipercrítica de Balzac hacia la prensa, reflejada principalmente en la segunda parte de la novela Ilusiones perdidas, y en su ensayo Los periodistas: Monografía de la prensa parisina, es hoy considerada como continuadora de una interpretación típicamente francesa, recurrentemente crítica con los periódicos, que de hecho arranca con el mismo inicio del periodismo, con la aparición en 1631 de la Gazette de Renaudot. Los franceses de los siglos XVII y XVIII criticaron con fiereza a sus periódicos, hasta el punto de que esa crítica ha sido públicamente considerada como un pasatiempo nacional. Es frecuente en la literatura francesa de la época encontrar textos en los que se cuestiona el servilismo de los periódicos hacia el poder y el dinero, o se cita la desconfianza de los franceses ante lo que se publica en los medios escritos. Voltaire definió a los periodistas como “los canallas de la literatura”. Rousseau se calificó el periodismo como “obra efímera, sin mérito y sin utilidad donde la lectura es despreciada por la gente de letras, no sirve más que para las mujeres y los tontos vanidosos sin instrucción, y después de haber brillado en la mañana los textos mueren por la tarde en el guardarropa”. Para Diderot, los periódicos sólo eran “el pasto de los ignorantes, de los que quieren juzgar sin leer, la peste y el disgusto de los que trabajan”. En el siglo XIX, en un momento de mayor difusión e influencia de los periódicos, Balzac llevó esa crítica a La comedia Humana, y la fijó en la conciencia colectiva de los franceses, de tal forma que sirvió incluso como modelo para críticas posteriores, tanto en Francia como en el resto de Europa. De hecho, aún hoy se considera el Bel Ami de Maupassant como una adaptación de Ilusiones perdidas a la Francia de finales del XIX; y se localiza en la obra de Henry James la traducción al inglés de la crítica de Balzac a los periódicos.

Honoré de Balzac [Tours, 20 de mayo de 1799 – París, 18 de agosto de 1850], fue un literato francés representante de la denominada ‘novela realista del siglo XIX’. Escritor prolífico y habitual colaborador de la prensa francesa de la primera mitad del siglo XIX, Balzac fue director y propietario de las revistas La Chronique de Paris y La Revue Parisienne. Hombre de grandes pasiones y autor infatigable, concibió una obra monumental, publicada en gran parte, La comedia humana, un ciclo coherente de varias decenas de novelas, reflexiones sobe filosofía y ensayos, con la intención de retratar la sociedad francesa de su tiempo para -según sus propias palabras- “hacerle competencia al registro civil”.