Charles Anderson Dana: “El que un perro haya mordido a un hombre no es ninguna noticia; una noticia es el que un hombre haya mordido a un perro.”

por | 12 septiembre, 2020 | Peor sería tener que trabajar

La de Dana es probablemente la definición más conocida y divulgada de lo que es una noticia. Podría decirse que hoy sigue teniendo el valor de cuando fue escrita por primera vez, para El arte de hacer periódicos, obra publicada póstumamente en 1900. Pero la idea de que sólo es noticia o sólo debería serlo lo que se sale de lo frecuente, cuenta hoy con pocos seguidores prácticos. Por un lado los periódicos están llenos de noticias que son reiteraciones de cuestiones conocidas y de declaraciones políticas absolutamente intrascendentes y que no aportan información alguna, más allá de rellenar espacio. Y por otra parte, la idea de que “sólo es noticia lo noticioso” no es hoy universalmente aceptada. De hecho, desde la perspectiva del periodismo actual, lo importante no es que el hecho noticioso refleje un acontecimiento inusual o desconocido, sino que aporte perfiles diferentes de un acontecimiento, este realizado con una narrativa que aporte valor a la noticia o se inscriba en una corriente de pensamiento que permita un tratamiento novedoso. El periodismo de Dana –y el del periódico The Sun, que lideró la mayor parte de su vida como periodista- se caracterizaba por ser simple, fuerte y claro. Aunque Dana escribió poco de hombres que mordían a perros. Su especialidad fue precisamente la de un periodismo de intervención, un periodismo casi militante, que –en más de una ocasión- le llevó a los tribunales, denunciado por alguno de los Presidentes de los Estados Unidos a los que aupó y luego combatió.   

Charles Anderson Dana [Hinsdale, New Hampshire, 1819 – Long Island, New York, 1897] fue un periodista americano. Trabajó como responsable financiero de uno de los falansterios del socialista utópico Charles Fourier, pero su  proyección publica comenzó como jefe de redacción del periódico republicano de Nueva York, el Tribune, en el que colaboraba asiduamente Karl Marx, al que Dana conoció en el trascurso de un viaje realizado a Europa para cubrir los movimientos revolucionarios de 1848. Durante la Guerra Civil que enfrentó al Norte con el Sur, Dana ocupó la subsecretaría de Guerra, desempeñando sobre todo las funciones de enlace entre el Departamento de Guerra y el general Ulises S. Grant. Al terminar la guerra, se convirtió en editor y copropietario de The Sun, periódico demócrata neoyorkino, abierto a todo tipo de opiniones, dirigido inicialmente a un público de clase trabajadora, que controló hasta su muerte. En sus últimos años el periódico modificó radicalmente sus ideas progresistas para transformarse en defensor de candidatos conservadores a la presidencia estadounidense y de la causa industrial.