Eugenio Scalfari: “Un periodista es gente que le cuenta a la gente cosas que interesan a la gente”.

por | 12 septiembre, 2020 | Peor sería tener que trabajar

A fuerza de escuchar esta definición del periodista a Juan Cruz, muchos han acabado por creer que es suya, pero en realidad no es de autoría del periodista portuense, sino de Eugenio Scalfari, considerado –junto a Indro Montanelli, con el que se enfrentó en numerosas ocasiones- uno de los mejores periodistas contemporáneos italianos. Scalfari es un personaje singular, que transitó del periodismo a la política y viceversa, y fundo uno de los mejores periódicos italianos, La Reppublica,  desde el que aún hoy –con más de novena años- golpea la conciencia del país con su editorial dominical, al que –por su extraordinaria influencia y capacidad de dar origen a importantes debates políticos, sociales y culturales, y por su longitud inusual en el periodismo moderno-, los italianos denominan con sorna “la misa cantada del domingo.” De tendencia liberal, pero con profunda raigambre en lo social, sus artículos sobre política y economía fueron derivando con el tiempo hacia cuestiones de carácter filosófico y moral,  desde un enfoque laico muy beligerante con la corrupción y con el papel desempeñado por Berlusconi en la política italiana. Un editorial de noviembre de 2013, en el que planteaba varias preguntas sobre los nuevos enfoques de la Iglesia católica, provocó una muy conocida respuesta epistolar del papa Francisco, en la que se hizo evidente la existencia de una cierta sintonía moral entre ambos, por encima del laicismo militante y declarado ateismo de Scalfari. Su conocida y archirepetida definición de lo que es un periodista, refleja su visión de la profesión como un oficio pegado a lo que realmente preocupa a la gente, sea ésto menudo o no, y realizada desde la comunidad con la ciudadanía. 

Eugenio Scalfari [Civitavecchia, abril 1924] es un periodista, escritor y político italiano, que inició su carrera profesional vinculado a la prensa del partido fascista de Benito Mussolini, del que fue expulsado en 1943 por su denuncia de la corrupción del régimen. Años después, acabada la Segunda Guerra Mundial, fundaría el Partido Liberal y ya en 1963, dirigiría el periódico L’Espresso, desde el que años más tarde, denunció junto a su colega Lino Jannuzi la operación ‘piano solo’, un intento de golpe de Estado en el que estaba implicado el general De Lorenzo, que se querelló contra él y Januzzi logrando que fueran condenados a algo más de un año de reclusión. Para evitar su internamiento, ambos se presentaron a la Cámara italiana obteniendo el acta de diputados por el PSI, atendiendo a un ofrecimiento de este partido, al que no pertenecían, y con el que no compartían ideología, pero al que representaron durante una entera legislatura. En 1976 fundo el diario La Reppublica, que dirigió durante dos décadas, y en el que aún hoy, con más de noventa años, colabora como editorialista y entrevistador.