Una tarta con una guinda

por | 07 abril, 2009 | Muy urgente

Aparte el ridículo de que te pillen con los secretos al aire, todos los cambios en el Gobierno atufan a reforzar –en el partido y en el Ejecutivo- a un presidente debilitado. Todos menos uno, que es como la guinda en la torta –perdón, la tarta- ‘ad maiorem gloria’ del líder carismático: la elección de un metafísico –el filósofo Ángel Gabilondo- como ministro de Educación y dos piedras.

Ya me gustaría a mí ver esas reuniones del Consejo de Ministros por una rendija, o que las filme Ángeles González Sinde, con Pepe Blanco explicando cuanto controla él el asunto (el asunto que sea), Trinidad Jiménez  repartiendo tiritas, Chaves recordando lo feliz que fue de ministro con Felipe González, y los otros tres dando clases: la   Salgado de Matemática Aplicada, Gabilondo de Metafísica y Zapatero de Educación Física. Porque no me negarán ustedes que lo único verdaderamente sorpresivo de toda esta cantada remodelación es que Zapatero haya decidido quedarse para sí con el área de Deporte. ¿Pondrá un polideportivo en Moncloa? No se, no sé… tengo la impresión de que debería olvidarse del futbol y el baloncesto y comenzar a practicar el salto de obstáculos.