Theodore Roosevelt: “El periodista de investigación es a menudo indispensable para el bienestar de la sociedad, pero sólo si sabe cuándo dejar de investigar.”

por | 12 septiembre, 2020 | Peor sería tener que trabajar

Un tipo singular, Teodoro Roosevelt: después de desempeñar la presidencia de los Estados Unidos durante dos legislaturas, colocó en el puesto a su secretario del Tesoro,  William Howard Taft. Descontento con su política extremadamente conservadora y apaciguadora con los intereses del gran capital, Roosevelt intentó sacarlo de la Presidencia, pero Tatf fue reelegido como candidato por el Partido Republicano con el apoyo de su sector más conservador. Roosevelt convocó entonces su propia convención y montó en pocos días el Partido Progresista, siendo nominado candidato a la Presidencia estadounidense por el recién creado partido. Realizó una intensa campaña, logrando atraer a más de la mitad de los votantes republicanos. La noche del 14 de octubre, en medio de un clima político muy enrarecido, cuando faltaban apenas unas semanas de campaña electoral, y mientras se preparaba para intervenir con un discurso en Milwaukee, Roosevelt fue víctima de un atentado en el que recibió un disparo en el pecho. Con una costilla rota y con la bala al lado del corazón, Roosevelt insistió en dar su discurso, lo que hizo durante una hora antes de dejar que lo llevaran a un hospital. Roosevelt derrotó en las elecciones a su contrincante republicano, Taft, pero ambos perdieron frente al candidato demócrata, Woodrow Wilson, que con un 42 por ciento del voto popular, se convirtió en el único presidente electo del Partido Demócrata entre 1892 y 1932.

Roosevelt Fue un personaje poliédrico, aventurero, soldado, hombre de acción, naturalista, explorador, filántropo, poeta, escritor y fundador de instituciones como la  National Geographic Society o el Museo de Historia Natural de Nueva York.  Dirigió la revista Outlook y escribió una veintena de libros, entre ellos su Autobiografía. El fundador de  WikiLeaks, Julián Assange, citó una conocida frase suya en su manifiesto de 2006: «Detrás del aparente Gobierno se sienta entronizado un gobierno invisible, no debiendo ninguna lealtad y no reconociendo ninguna responsabilidad a la gente. Para destruir esta invisible Gobierno, disolver la alianza impía entre negocios corruptos y la política corrupta es la primera tarea de la habilidad política del día». La frase forma parte de los textos de la Plataforma del Partido Progresista, y –en su interpretación del papel de lo secreto- se contradice claramente con la otra sentencia que encabeza estas líneas. Está claro que no se opina lo mismo cuando se gobierna que cuando se quiere llegar a gobernar…

Theodore Roosevelt [Nueva York, 1858 – 1919], vigésimo sexto Presidente de los Estados Unidos (1901-1909). Historiador, educado en Harvard y procedente de una familia enriquecida, se inició en política en el Partido Republicano, siendo elegido representante de su Estado en el Congreso (1882-84) y subsecretario de Marina, donde dirigió los preparativos para la guerra contra España de 1898. Su ideología nacionalista y su admiración por lo militar le llevaron a organizar y capitanear personalmente un cuerpo de voluntarios con el que desembarcó y luchó en Cuba. Tras la victoria sobre España, el Partido Republicano aprovechó la popularidad de Roosevelt para presentarle como candidato a gobernador del Estado de Nueva York, donde desarrolló un estilo de político conservador muy cercano a las preocupaciones de los estadounidenses de a pie: impulsó la lucha contra la corrupción y el aumento de los salarios. Su partido le presentó como vicepresidente de McKinley en 1900, y el asesinato de éste lo convirtió  en presidente, siendo reelegido en 1904. Como presidente, controló el Congreso y ejerció una Presidencia enérgica, marcada en política interior por su campaña contra los monopolios y el gran capitalismo, que le dieron una reputación progresista. Sin embargo, fuera de EE UU es más recordado por su política exterior, claramente imperialista, basada en la doctrina del big stick, y dirigida a convertir su país en potencia mundial. Aún hoy sigue siendo uno de los presidentes más queridos y respetados por los estadounidenses.