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24. Los ciegos videntes

24. Los ciegos videntes

Por fin nos llegó el libro de Rafael Arozarena, su tercera novela, ‘Los ciegos de la media luna’, una edición de 1500 ejemplares. Benita me bajó los primeros desde el depósito. Fue uno de esos momentos especiales tejidos con sentimientos muy encontrados. Pocos días después me llama Pedro Doblado, el abogado de Rafael, para hablar del asunto de los contratos. Me pilla en el jardín, limpiando los armarios chinos bajo una lluvia fina y perfecta que me ahorra usar la manguera. Aprovecho para dejar...

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23. Un libro para Lourdes y otro para mí

23. Un libro para Lourdes y otro para mí

Me gusta llegar con un poco de tiempo al aeropuerto de Gando y pasarme por la librería. Siempre sigo el mismo ritual. Miro los libros de ensayo y las novelas, instaladas en la entrada, en dos expositores de mesa. Oteo con suficiencia de entendido las novedades y a veces cojo algún libro, pero no es muy frecuente. Por algún motivo que nunca me he parado a explicarme, prefiero comprar sólo libros de bolsillo en el aeropuerto. Me planto frente al expositor de pared que recorre la librería en toda...

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22. 59 segundos (o un poco más)

22. 59 segundos (o un poco más)

Me estreno en la normalidad con un viaje a Las Palmas. Parece fácil pero tiene sus trucos: después de un millón de lavados, centrifugados y tendidos, toda la ropa –incluso la nueva- sigue oliendo a chamusquina. Es un olor distinto al de una barbacoa o unos fuegos. Más ácido. Busco una corbata, pero descubro que no tengo ninguna. En la oficina guardo una de Los Picapiedra que me regalaron las niñas un cumpleaños, hace ya muchísimo tiempo y que no me he puesto jamás. También una con caballos del...

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21. Las fotos de Pao

21. Las fotos de Pao

Paola se enteró en Salamanca el mismo día, porque su madre es una lengüina y a pesar de mi insistencia en que no lo hiciera –o quizá precisamente por ello-, no logró contener las ganas de decírselo. A fin de cuentas todo había empezado en aquél enorme cuarto de baño forrado de madera que hace dos años decidimos convertir en su dormitorio. El desastre prendió al lado de su armario, y fueron sus cosas y su ropa las primeras en convertirse en humo. Al enterarse, Pao reaccionó con esa templanza...

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20. “Nos hace falta una casa”

20. “Nos hace falta una casa”

Los primeros días nos instalamos en la casa de Piyi, dónde ahora viven sus padres cuando no están en La Palma. Hasta allí nos mudamos con poco ruido y menos maletas y con la incierta expectativa de que la provisionalidad sólo durase unos días. Cuando empezó a irse el humo, comprendimos que sería mucho más que días. Entonces, como siempre, hubo tiempo para un encendido debate familiar: los tres Pomares mayores –Pili, May y yo- acariciábamos la idea de montar una jaima en medio de la casa...

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19. Un camión de hojas tostadas

Pili me manda la foto: ayer nos quedamos los dos  fascinados mirando desde la ventana como la cuadrilla llena metódicamente el camión en apenas unos instantes con un cargamento de hojas tostadas. Han instalado un tubo articulado para hacer el desescombro, que baja desde la ventana del que era el cuarto de Manuel. Son seis o siete conos de plástico negro, cortados y enhebrados unos con otros, directamente desde el viejo orden al caos de ahora, de las librerías clasificadas por lenguas (lengua...

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18. La cuadrilla

18. La cuadrilla

Me duelen las manos. Esta mañana me he levantado con los dedos agarrotados y la extraña sensación de ser algunos años más viejo de lo que era anoche cuando me acosté. Y es que hasta hace no tanto, podía pasarme días haciendo cualquier trabajo manual sin resentirme. De hecho, siempre me ha gustado trabajar con las manos: es una forma de justificar mi absoluto y malsano desinterés por cualquier deporte. Soy un desastre: desde que el viejo tuvo que renunciar a salir en el barco, el único esfuerzo...

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Mira como tiemblo…

Al borde del barranco, tras recibir una soberbia somanta judicial a cuenta del reparto de licencias de tdt entre sus amiguetes y los medios serviles, Paulino Rivero ha emprendido -como suele hacer en estos casos-, una veloz huida hacia delante. El presidente ha amenazado en el Parlamento a quienes imputen delitos a su Gobierno en la concesión de las tdt con “acciones legales, civiles, penales y de todo tipo”. Pendiente de aclarar en qué consisten las acciones “de todo tipo” (convendría dejarlo...

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17. La póliza

Lo primero que uno aprende cuando sufre una catástrofe es para qué sirve un seguro: los seguros sirven para que uno se pelee con la aseguradora. Y cuanto mejor es el seguro, cuanto más perfecta es la póliza suscrita, más grande, larga y rastrera será la pelea. Siendo eso así, uno entiende que un tipo tan inteligente como Jacques Attali –autor de ‘La historia del futuro’- sostenga que las empresas que controlen el mundo de futuro serán las aseguradoras y reaseguradoras. Siempre he tenido mucha...

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16. Hollín

16. Hollín

Yo tuve una vez un cuadrito con una historieta de Crumb, en la que –a lo largo de ocho o diez viñetas- lo único que se veía era a Mr. Natural limpiar concienzudamente la vajilla amontonada en su fregadero hasta dejarla reluciente. Fue hace muchos, muchos años, en mi alquilada casa lagunera de estudiante. Recuerdo con frecuencia aquél cuadro sobre el pollo de azulejos de la cocina, que algún otro estudiante debió colgar allí antes de que yo llegara. Lo recuerdo porque vi esa historieta en miles...

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