Luces y sombras de 30 años de Coalición Canaria

por | 31 marzo, 2023 | A babor

Evolución del logotipo de Coalicion Canaria a lo largo de tres décadas

La influencia del nacionalismo en sus 25 años de poder es notable en la Canarias de hoy. Sin su intervención, probablemente no se habría articulado un modelo de relación económica ventajosa con el Estado y con Europa (Nuevo REF, nuevo Estatuto, nuevo estatus de regiones ultraperiféricas y máxima financiación en los fondos europeos ), ni se habría conseguido optimizar la condición de Canarias como primer destino turístico europeo de invierno, en una coyuntura histórica de acceso vacacional masivo de las clases medias fuera de su país; ni se habría consolidado un sistema de comunicaciones que han convertido Canarias en la región africana más accesible del mundo.

El efecto combinado del renovado REF y del estatus de Región Ultraperiférica en Europa (ambos ocurrieron con Gobierno de Coalición, aunque fue determinante el rol del Gobierno nacional en las negociaciones), modificó el marco de relación de Canarias con el resto de España y Europa en mucha mayor medida que ninguna otra comunidad autónoma haya logrado hasta ahora.

A través del REF se consiguió implantar una excepcionalidad fiscal superior a la de vascos y navarros (las otras dos comunidades ajenas al régimen común). El diferencial de Canarias en materia de impuestos indirectos –IGIC frente a IVA- ha permitido que con un nivel salarial muy inferior al de la media nacional, se mantenga una capacidad adquisitiva no muy lejana de la media nacional. Otra cosa es que los mayores beneficios de ese diferencial sean para las empresas y no para los ciudadanos. En cuanto a la singularidad única en la forma de acceso de Canarias a la Unión Europea se tradujo en la práctica en el hecho de que España mantenga con Europa dos regímenes de adhesión: el peninsular y balear, por una parte; y el canario, por otra, luego ampliamente reforzado por el conjunto de excepciones que configuran la condición de RUP europea, como en su día recogió el propio tratado de Lisboa.

Esos factores son los pilares del milagro canario. Un milagro parcial, porque el nuestro es un territorio muy poblado, con un paro estructural altísimo y una renta per cápita que es de las más bajas de España que dobla sin embargo la de los países de su propio entorno geográfico. Cuenta además Canarias con una presión fiscal interna un tercio inferior a la media española y de poco más de la mitad de la europea. Con esas características económicas, las Islas han logrado –con excepciones en servicios sociales- un nivel de servicios públicos característico del Estado del Bienestar, equiparables a la media española, con niveles de atención sanitaria y educativa equivalentes y un sistema de protección social superior al de muchos países más ricos. Y un alto grado de seguridad, que ha facilitado la consolidación de Canarias como destino turístico estable y exitoso.

Los cinco lustros de liderazgo político de Coalición se caracterizaron además –con la excepción del segundo mandato de Paulino Rivero, enfrentado beligerantemente al Gobierno en mayoría de Mariano Rajoy después de haber sido su socio estable y colaborador- por haber asumido Coalición los grandes acuerdos en materia económica con el Gobierno español y con Europa, algo que en el ámbito interno produjo un proceso de descentralización política y administrativa en los cabildos insulares que permitió reducir las  enormes diferencias previas entre islas.          Se trata éste, en cualquier caso, de un resumen muy sesgado de la situación: tras la salida de la crisis de 2008 que agudizó las diferencias sociales, el paro siguió siendo abrumador, y con él la pobreza, y el empresariado isleño seguía pegado al poder e instalado en el contrato público y la subvención. La educación no logra producir formación equiparable a la media europea, y el flujo migratorio ha sido tan intenso que no ha permitido crear empleo para los canarios al ritmo necesario. Canarias dispone de una economía que funciona, pero que redistribuye mal la riqueza e impide a un porcentaje elevado de su población vivir de una manera digna. Esa es la clave de la actual percepción social de agotamiento de un modelo económico considerado de éxito por las élites. Una situación no muy distinta a la que produjo la aplicación de los Puertos Francos a partir de 1852: también el librecambio supuso un empuje hacia la modernización y riqueza de las islas, pero fue construido sobre el abandono a su suerte de los sectores entonces más débiles de la sociedad canaria.