Gilbert K. Chesterton: “El periodismo consiste esencialmente en decir “Lord Jones ha muerto” a gente que no sabía que Lord Jones estaba vivo”.

por | 12 septiembre, 2020 | Peor sería tener que trabajar

Chesterton dedicó la mayor parte de su vida a dos actividades tan paradójicas –y parabólicas- como su propia literatura: la primera, tomarse muy en serio su propia experiencia religiosa, lo que le llevó del agnosticismo místico y teosofista de su juventud a una muy ruidosa conversión al catolicismo militante, y la segunda, tomar mucha distancia del conjunto de la humanidad, incluyéndose él mismo. Su autobiografía es –desde la primera frase- una portentosa demostración del mejor humor inglés: “doblegado ante la autoridad y la tradición de mis mayores por una ciega credulidad habitual en mí y aceptando supersticiosamente una historia que no pude verificar en su momento mediante experimento ni juicio personal, estoy firmemente convencido de que nací el 29 de mayo de 1874, en Campden Hill, Kensington, y de que me bautizaron…”.

Chesterton nunca logró acabar sus estudios universitarios e hizo lo que muchos otros han hecho después ante esa tesitura: dirigió su vida profesional hacia el periodismo, actividad en la que no es imprescindible demostrar conocimientos ciertos de nada. Dejó los periódicos sólo después de empezar a ganar dinero con sus primeros libros. Pero nunca renunció del todo a la prensa: era un voraz lector de periódicos, igual que su personaje más popular, el padre Brown, un cura católico especialista en resolver misterios.

Gilbert Keith Chesterton [Londres, 29.05.1874 –  Beaconsfield, 14.06.1936], escritor británico de gran popularidad en los inicios del siglo XX, que cultivó, entre otros géneros, el ensayo, la narración, la biografía, la lírica, el periodismo y el libro de viajes.