Compra de viviendas por extranjeros

por | 20 marzo, 2023 | El enfoque

La restricción de compra de vivienda a los extranjeros se va a convertir en uno de los elementos diferenciadores de la próxima campaña electoral. Así lo han anunciado tanto Podemos como Nueva Canarias, dos fuerzas políticas partidarias de una ‘excepción insular’ a la legislación europea que permita impedir la venta de propiedad inmobiliaria de carácter habitacional a los extranjeros comunitarios que tengan intención de residir en el archipiélago. Ambos partidos consideran que no es razonable que una de cada tres viviendas que se compran en las islas, sea adquirida por alguien que no es ciudadano español. Esa proporción no produce en otras regiones españolas –con la excepción de Baleares, donde es bastante alta también-, pero es cierto que en otras regiones el número de residentes mayores que intentan establecerse para vivir tras su jubilación no se acerca ni por asomo a los que persiguen ese sueño en Canarias o las islas del Mediterráneo. Además, la posibilidad de que las UE transija ante una petición de este tipo es básicamente muy escasa, como ya han recordado las autoridades comunitarias.

Frente a quienes consideran que la compra de propiedad inmobiliaria por comunitarios es la principal responsable del encarecimiento de la propiedad, lo cierto es que el tipo de viviendas que persiguen los no residentes es distinto al que buscan la mayoría de los residentes locales: los extranjeros con mayor capacidad adquisitiva suelen comprar propiedades tipo chalé en zonas turísticas, y el resto busca apartamentos de una sola habitación, cocina integrada en la sala de estar, terraza y acceso a una comunidad con piscina y otros servicios turísticos. No es el tipo de inmueble que buscan los locales, especialmente en las zonas urbanas, donde las preferencias se reparten en función de la capacidad adquisitiva entre quienes buscan adosados familiares o pisos de alto o bajo nivel.

A pesar de la atención que pueda provocar en las próximas semanas electorales este debate -convertido por Podemos de forma impostada en línea roja para futuros acuerdos de gobierno-, todo apunta a que estamos únicamente ante un titular que no va a ningún lado.