Alexander Graham Bell. “América es un país de inventores, y los mayores inventores son los periódicos.”

por | 12 septiembre, 2020 | Peor sería tener que trabajar

Graham Bell, fundador de la compañía telefónica Bell, y al que durante años se atribuyó la invención del teléfono, fue creador de multitud de patentes que no le evitaron hacer frente a más de seiscientas demandas por haberse apropiado de inventos ajenos, fundamentalmente del teléfono. Un invento que contribuyó a popularizar y extender entre las clases medias, y que llevó también a Europa. El teléfono le convirtió en un hombre rico y muy poderoso, además de otorgarle importantes reconocimientos internacionales, entre ellos el premio Volta de la Academia Francesa de Ciencias, la medalla Edison o la Legión de Honor. A pesar de esos reconocimientos y de la aceptación pública y social de ser el creador de la telefonía, siempre mantuvo una actitud beligerante con quienes le acusaban de haberse apropiado del teletrófono inventado por el italoamericano Antonio Meucci en 1860. Meucci había intentado patentar su invento, tras presentarlo a la sociedad italoamericana de New York en una demostración pública en la que consiguió trasmitir la voz de una cantante a considerable distancia. Pero Meucci no pudo reunir los 250 dólares necesarios para registrar la patente. Finalmente, ofreció una demostración a un empresario –Edward B. Grant-, vicepresidente de una filial de la Western Union Telegraph, y le facilitó la documentación de registro, que nunca recuperó. Poco tiempo después, Bell, patentó el invento y Meucci lo denunció, con escaso éxito, perdiendo incluso a sus propios abogados, que eran contratados por la todopoderosa compañía Bell. Meucci consiguió que el Gobierno de Estados Unidos emprendiera acciones por fraude contra Bell, y que los medios se ocuparan del asunto, pero los procesos fueron frenados siempre por la compañía y finalmente se olvidaron tras el fallecimiento de Meucci en 1889, en la absoluta pobreza y sin que se reconociera su talento. Cien años después, en 2002, la Cámara de Representantes de los EEUU reconoció que fue Meucci quien inventó el teléfono, aunque ese reconocimiento no supuso ningún tipo de decisión contra la compañía Bell, comercializadora del invento.

Alexander Graham Bell [Edimburgo, 1847 – Beinn Bhreagh, Canadá, 1922] fue un importante científico, inventor y logopeda británico, establecido en EstadoS Unidos a mediados del siglo XIX. Contribuyó al desarrollo de las telecomunicaciones y a la tecnología de la aviación. Hijo y esposo de mujeres sordas, dedicó parte de sus investigaciones al estudio de la sordera y de los mecanismos fisiológicos de la escucha, y creo diversos aparatos para mejorar la audición. Consiguió registrar la patente del teléfono en 1876, en Estadios Unidos, basándose al parecer en el plagio de un aparato desarrollado anteriormente por el italiano Antonio Meucci. En 1888, inmensamente rico gracias al teléfono y a otras patentes como el del hidroala, Graham Bell fue uno de los fundadores de la National Geographic Society y diez años después asumió su presidencia.