Una explicación, con ayuda de Ben Braddle

por | 12 septiembre, 2019 | Peor sería tener que trabajar

Desde hace cuarenta años he currado a las órdenes de unos cuantos directores de periódico. Incluso durante ocho años -demasiado tiempo- me di las órdenes yo mismo. Pero siempre pensé que todos mis directores de provincias (me incluyo) no le llegaban a la suela del zapato a Ben Bradlee, el hombre que dirigió a Woodward y Bernstein durante la investigación del Watergate.

Un día, hace ya algunos años, un colega, redactor de un gran periódico nacional, me contó que había visitado el despacho de Bradlee en The Washington Post, conservado -me dijo- como una suerte de capilla laica abierta a la visita pública en el edificio del Post. En una de las paredes del despacho, colgaba uno de esos marcos típicamente anglosajones, con una sentencia escrita: “Peor sería tener que trabajar…”.

Era la respuesta del gran Bradlee a sus reporteros quejicosos, y la mejor definición que yo he escuchado hasta la fecha sobre esta profesión nuestra, sus afanes, servidumbres y enjuagues. Por supuesto, vampiricé la frase y la guarde con sumo cuidado en mi repertorio de frases ingeniosas, teniendo siempre la cautela de atribuir la fuente al gran hombre.

Quince años después de largarla cada vez que tenía ocasión –y he tenido muchas- visite yo mismo el Post y descubrí con más pesadumbre que sorpresa que los Graham no habían conservado jamás el despacho de Bradlee. De hecho, toda la historia del despacho, el marco y la mejor definición de periodismo eran un puro embuste, una fantasía de mi colega poco viajado. Aún así, me cuesta dejar de atribuir a Ben Bradlee esta anónima perla cultivada que tan magníficamente refleja lo que es el reporterismo tradicional.

Me propongo recopilar semanalmente para la Hoja del Lunes un pequeño repertorio de declaraciones y citas sobre periodismo. Y qué mejor que empezar con una frase atribuida a uno de los más famosos periodistas de la historia, fallecido hace pocas semanas. Una frase que –además-, resulta ser rematadamente apócrifa…