Es una vergüenza, pero es lo que hay

por | 08 agosto, 2023 | A babor

La renuncia de Vox a exigir estar en el Gobierno, ha eliminado la condición establecida por Coalición Canaria, esa de que no apoyaría la investidura de los candidatos de ninguno de los dos grandes partidos nacionales, si Sumar o Vox entraban en los gobiernos. Era la posición oficial de los nacionalistas canarios (una posición que permitía una oportuna abstención en ambos casos, evitando que Coalición tuviera que comprometerse), o quedar a la espera de que fuera necesario elegir entre nuevas elecciones o apoyar un Gobierno. Eso supondría aparcar la solución hasta que las cosas estuvieran más claras, es decir, hasta que Junts defina su posición.

Con lo del diputado de más para el bloque de la derecha, (confirmado ayer por la Junta Electoral Central), y el anuncio de Vox de que no habrá ni presencia en el Gobierno ni líneas rojas a Feijóo, Coalición ha dado su pasito al frente, reconociendo lo que es obvio: si Vox no está en el Gobierno, no hay ya motivos para que Coalición no apoye al PP. Al menos de boquilla, que es lo que han hecho ayer. Se anuncia la posibilidad (quizá, un poquito…), de una negociación a ver dónde lleva. ¿Quiere eso decir que Coalición apoyará un Gobierno del PP pase lo que pase? Bueno, eso es lo que dirán los nacionalistas canarios si apoyándolo consiguen que haya Gobierno de Feijóo. Pero es más que posible que ni con el apoyo de Valido salga ese Gobierno. Por ejemplo, podría ocurrir que Junts se abstuviera en la votación a Sánchez, pero votara en contra de la de Feijóo. El voto de Coalición no sería útil entonces para Feijóo (no saldrían las cuentas, habría más votos ‘no’ que votos ‘sí’), pero sí para convertir en presidente a Sánchez, que saldría elegido gracias precisamente al voto de Coalición. ¿Y que haría Coalición si esa es la situación? Yo digo que apoyarán a Sánchez después de garantizarse sacarle el cuajo –mismamente como si fueran catalanes o vascos- y después de montarse un tierno paripé de “lo sentimos mucho, Mr. Feijóo pero es para evitar elecciones y por el bien del país”. Colaría, o casi.

Cabe también otra posibilidad: si Junts decide votar que sí a la investidura de Sánchez (es una hipótesis muy complicada, pero permitiría el Gobierno de Sánchez sin necesidad del voto de Coalición), probablemente Coalición hará lo posible por pasarse con armas y equipo a la banda zurda. Dirán ustedes que es una operación muy burda y que el PSOE no toleraría tal cosa. Yo creo que depende: incluso contando con el apoyo de Junts, Sánchez va a necesitar en la corta legislatura que viene hasta el último voto que consiga en el Congreso más revuelto que se recuerde. Probablemente el PSOE perdonaría a Coalición los pecadillos de estos días de declarado amor a su derecha. Seguro que los perdonaría. Por eso Coalición anuncia negociaciones con Feijóo. Porque si no sirven para nada –es muy probable- el PSOE va a perdonarles ese coqueteo.

Claro que aún quedan otras dos posibilidades, y las dos dependen (también) de Puigdemont:  una es que el president decida votar en contra de la investidura de ambos candidatos. Y eso lleva impepinablemente a la convocatoria de nuevas elecciones. Ojo: es lo que pasará probablemente en la primera votación, pero queda la segunda, que es la importante. Antes de la segunda todo es puro teatro. Pero si en la segunda votan contra Sánchez y Feijóo, habrá nuevas elecciones.

Y luego está la única posibilidad que permitiría a Feijóo gobernar (si el PNV sigue sin cambiar de opinión, como insistieron ayer) que es que Puigdemont decida abstenerse en ambas investiduras. Y en ese caso, Coalición sí apoyaría a Feijóo, y el PP volvería a gobernar este país. Se preguntarán ustedes porque Puigdemont haría la marcianada de favorecer un Gobierno conservador. Yo creo que no está ni de lejos tan chiflado, pero hay quien opina que las derechas provocarían el agravamiento de la tensión entre Cataluña y el Estado, que Junts rentabilizaría. Y que además Puigdemont se la tiene jurada a Sánchez, que –en un acto de gran coherencia personal- también le engañó a él mismo haciéndole creer antes del procés que permitiría un referéndum sobre Cataluña (en el que votarían, eso sí, todos los españoles).  Luego Sánchez votó la aplicación del 155, y le trató a él -a Puchi- con tan poco respeto que tuvo que huir en un maletero.

En fin, esas son las opciones. En otros lugares leerán ustedes muy sesudas reflexiones sobre cuál de ellas va a prosperar y porqué. Yo les he hecho perder el tiempo, no tengo ni idea: la única persona que quizá sepa lo que va a pasar es Puigdemont. Porque es quien va a decidir lo que va a pasar. Es triste, pero es la verdad: el prófugo del maletero decidirá quién gobierna este país, o si hay nuevas elecciones. Es una vergüenza. Pero es exactamente lo que hay.