Mentiras y más mentiras

por | 09 octubre, 2024 | A babor

Begoña Gómez y la ministra Pilar Alegría en la manifestación del 8-M de este año.

Que un político mienta parece ser algo que ya no tiene demasiada importancia, ni despierta el escándalo, ni llama a la reflexión de los electores. Diría uno que mentir es lo que se espera que haga un político, que lo que sorprende no es que mienta, sino que pueda decir la verdad.

En medio de la revoltura provocada por una adaptación a la normativa europea que favorece la excarcelación de medio centenar de presos de ETA, entre ellos ese señor que la derecha quiere que vote a Sánchez, en medio de la tesitura de vernos obligados a elegir entre políticos indecentes y políticos incompetentes, a los que se la cuelan como si fueran tontos del bote, va la ministra portavoz, y no se le ocurre mejor cosa que mentir a los periodistas con descarado desparpajo. La ministra Alegría falsea lo que dice el dictamen emitido ayer por la Audiencia Provincial de Madrid sobre el caso de la señora de Sánchez, Begoña Gómez. La ministra aprovechó la rueda de prensa que se celebra tras las reuniones de Consejo de ministros, ministras y ministres, para asegurar que la Audiencia ha dicho que las pesquisas impulsadas por el juez Peinado contra la mujer del presidente son “una investigación prospectiva”, tal y como ha denunciado el abogado defensor de la señora Gómez, y como se empeñan en repetir los argumentarios del PSOE, como principal respuesta a uno de los asuntos que más pueden desgastar al presidente. Y nos dice la ministra Alegría que “la Audiencia señala que hay una investigación prospectiva, genérica e imprecisa” y que censura la Audiencia la actuación del juez Peinado. Ambas cosas son absoluta, rotundamente falsas. Lo cierto es que la Audiencia descarta específicamente la existencia de una investigación prospectiva, y refuerza claramente la instrucción del juez, de la que llega a decir se encuentra “en una fase muy inicial”.  Justo lo contrario que vendió ayer la ministra portavoz a los periodistas: “con esta resolución –mintió la ministra de nuevo- parece claro que se aproxima el archivo de la causa”. Todo lo contrario.

¿Qué puede llevar a Pilar Alegría a falsear lo obvio? La resolución de la Audiencia provincial de Madrid es pública, cualquiera puede acceder a ella y leer lo que realmente dicen los jueces sobre la investigación de Peinado. ¿Por qué se inventa Pilar Alegría un embuste cuya falsedad es tan fácilmente verificable? ¿Lo hace por servilismo a su patrón? ¿Por quéle ocurre como a todos esos diputados atontorrados del PP, que no saben interpretar lo que leen? Y van y se fían de lo que el Gobierno les dice y ayudan a poner etarras en la calle? ¿Por qué confunde sus deseos con la realidad?

Es difícil elegir un motivo que pueda justificar la falsedad infraganti de la señora ministra. Porque lo que dicen los jueces no se parece ni por asomo a lo que ella cuenta. En realidad, lo que hace Pilar Alegría es obviar lo sustancial del auto para insistir en la descalificación a la que Peinado está siendo sometido desde que decidió tomar en consideración las denuncias contra la presidenta consorte: en tan sólo seis meses, el juez que investiga a Begoña Gómez ha sido atacado por el Gobierno en múltiples ocasiones: por su presidente, en primer lugar, situado a Peinado en el epicentro de la máquina del fango. Por el ministro de Justicia –Félix Bolaños- que aseguró que pretendía perjudicar a Sánchez citándolo como testigo. Por el ministro Albares, que calificó la actuación del juez como estrategia de acoso contra Sánchez. Y por la reincidente Alegría, que dijo la semana pasada que Peinado esta “pedaleando en la nada” desde hace seis meses. En pocas ocasiones un juez español ha sido sometido a una campaña tan brutal y ‘ad hominem’ directamente por parte de los miembros de un Gobierno. Y todo parece indicar que van a seguir instalados en esta guerra de descalificaciones y mentiras.

La Audiencia ha acotado la investigación, ordenando a Peinado aparcar las investigaciones sobre Globalia, mientras no aparezcan indicios más contundentes, pero le ha dado manos libres para seguir investigando lo que se ha convertido en el asunto central de este caso: la rocambolesca  historia del nombramiento de la señora Gómez -sin cualificación académica alguna-, como codirectora de dos master, que acabaron siendo financiados por empresarios recibidos en Moncloa por su marido; su sorprendente relación con la Universidad Complutense; y sobre todo si -cuándo decidir poner a su nombre el software regalado por los empresarios a la Universidad-, la señora Gómez se estaba enriqueciendo de forma ilícita.

En su resolución. el tribunal descarta de forma explícita y categórica que Peinado haya desarrollado una investigación prospectiva, explica que si fuera así no podrían avalarle en sus pesquisas, y asegura que existen “indicios” para seguir adelante. No creo yo que en Moncloa haya mucha satisfacción con el auto. Les consuela –eso si- una mentirosa Alegría.