La política de las emociones
Miles de personas enfadadas (mujeres y hombres) salieron ayer a las calles de las grandes ciudades de España clamando contra la desigualdad y la violencia machista. Este año se corearon también de forma masiva eslóganes contra la guerra y el fascismo internacional. No se trata de asuntos fruto de la casualidad, aquí no hay nada que ocurra al azar. Se trata de asuntos que dividen a la población, que la enfrentan y movilizan, como también lo hacen la inmigración o las identidades enfrentadas y el independentismo. No son los únicos problemas, probablemente ni os más importantes, pero son los que elige la política, porque al colocarlos en la agenda, desplazan otros asuntos que también preocupan, y que lo hacen a casi todos por igual, como la corrupción, la vivienda, el desempleo, la inflación, el futuro de las pensiones o el crecimiento de la pobreza.
Las cuatro palabras
La publicación de un sondeo muy favorable adelantado por El País sobre la reacción de los españoles ante la guerra y el posicionamiento de Sánchez frente a Trump, ha disparado una percepción que hasta hace apenas unas semanas parecía improbable: que las cosas podrían cambiar.
La pancarta
Pedro Sánchez ha decidido aterrizar en la guerra de Irán con una vieja pancarta, la más reconocible de la política española contemporánea: el “No a la guerra”, el eslogan que en 2003 llenó las calles contra la invasión de Irak por el trio de las Azores ha sido rescatada, desempolvada y colocada en el centro del discurso presidencial frente al enésimo exabrupto del bocachancla Trump.
El embargo pendiente
Donald Trump ha descubierto otro juguete: el embargo. Y se refiere a él con esa solemnidad impostada con la que anuncia terremotos entre café y café. “Podría hacerlo mañana. Mejor hoy”, dijo, refiriéndose a la posibilidad de cortar todos los lazos comerciales con España. Apenas unos días antes, el Supremo le había declarado ilegales los aranceles impuestos al amparo del acta de emergencia internacional de poderes económicos, una legislación antañona de esas que sus consejeros le entregan para diversión suya. Tras conocer la sentencia de los malvados y miserables jueces del Supremo, un Trump endemoniado (o sea, el Trump de a diario), se preguntaba en voz alta cómo es posible que una ley que le autoriza a decretar embargos no le deje fijar aranceles. Su pregunta no es absurda.
El sheriff contra España
Donal Trump en la Casa Blanca con el canciller Mertz, al que obligó a regañar a España. Trump ha decidido que España es su enemigo principal número 17 de esta semana. No está mal para un país que, hasta que Sánchez se le puso chulo con las bases, ocupaba en la agenda estratégica de Washington un lugar similar al de Andorra: simpático e irrelevante, pero con gente estupenda. Trump funciona por impulsos, y ahora le ha tocado a España. Desde el Despacho Oval, sin que nadie le preguntara, anunció...
Ruedas de molino
Zapatero compareció ayer ante el Senado con la aparente serenidad de quien pretende situarse al margen del escándalo: admitió haber cobrado 70.000 euros como consultor de Análisis Relevante, la empresa de su socio y amigo Julio Martínez -conseguidor vinculado al rescate multimillonario de Plus Ultra-, pero negó haber tenido relación o influencia alguna con la aerolínea venezolana o con su rescate. También negó haber hablado de ese asunto con quienes tenían que decidir lo que había de hacerse. Y negó cualquier trama, gestión, o influencia.
Otra guerra
Sostener en el tiempo una guerra necesita de un relato poderoso. Pero Donald Trump no se ha molestado en pedir al Departamento de Guerra que lo creara. La guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán –porque esto sí es una guerra, no como el ensayo de Venezuela- carece de un argumento claro que justifique una intervención cuyo final es completamente impredecible, y podría acabar pareciéndose más a lo que ocurrió con Siria, Libia o Irak, que a lo que pasó en Caracas. La similitud en el acierto...
El sobre
El empresario y comisionista Víctor de Aldama Estaba previsto que el próximo 4 de marzo se supiera si lo del sobre de Aldama era verdad o no. Ese día, el comisionista de la trama de las mascarillas (y otras cuantas más) tenía que entregar al juez Ismael Moreno el famoso sobre al que aludió en su declaración del pasado enero: un paquete con membrete oficial de Petróleos de Venezuela que, aseguró contenía información relevante sobre financiación irregular del PSOE y la Internacional Socialista....
La tentación de vigilarse a uno mismo
Parece que nos ha entrado una prisa repentina. Una fiebre competencial, una especie de impulso adolescente que consiste en quererlo todo: la competencia, la gestión, el control… y, si es posible, también la inspección de lo gestionado. Eso es lo que ha ocurrido con la reciente iniciativa del Parlamento de Canarias para reclamar que el Gobierno regional asuma la gestión y el control de los incentivos fiscales del REF.
Facturas pendientes
La desclasificación de los documentos del 23-F es, en sí misma, una magnífica noticia. Ninguna democracia sólida debe mantener eternamente bajo llave uno de los episodios más graves de su historia constitucional. Cuarenta y cinco años después del intento de golpe de Estado de Armada, Milans y Tejero, el acceso a la documentación oficial no pone en riesgo la seguridad nacional, ni debilita las costuras del sistema. Al contrario, lo que hace es contribuir a reforzarlo. Pero que una decisión sea correcta no significa que esté necesariamente impulsada por las razones que se proclaman. Y en política, las intenciones importan tanto como los actos.
De buena tinta
De buena tinta | 9 de diciembre de 2024
Hoy en De Buena Tinta Francisco Pomares analiza las novedades surgidas en el llamado caso Koldo. El abogado de Víctor de Aldama ha entregado en el Supremo más información que se añade a la declaración de su cliente que, según Pomares, señalan a Ángel Víctor Torres...
Podcast el enfoque
Sobre la devolución de la momia de Erques
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