¿Votar al que gobierna?

Los socialistas canarios creen que la marca del PSOE en las islas no sólo no sufre ningún desgaste –como erróneamente la mayoría creemos que viene ocurriendo en todas las regiones donde hay elecciones- sino que se refuerza más a cada día que pasa. El mérito de que eso ocurra es –aseguran- del presidente Torres –ÁNGEL VÍCTOR para la próxima campaña- un líder y gestor que lo ha hecho tan pero tan bien, que ha logrado colocar al PSOE en la estratosfera, pasando de sus actuales 25 diputados a 33 escaños futuros en las próximas regionales. Eso es lo que dicen que dice una última encuesta encargada por el fiel Ricardo, de la que se habla en el PSOE a todas horas, pero que nadie ha visto en folio negro y colorines sobre blanco, ni siquiera en formato virtual. El 33 es un número fetiche: no porque represente la edad en que la que los hombres empiezan a pensar en su propia muerte (otra herencia católica: Cristo fue crucificado con 33 años) sino porque en Canarias, es la cifra con la que Torres sueña: si el PSOE sacara 33 diputados, Torres podría gobernar sólo con el apoyo de Curbelo, que es el único amigo de verdad que le queda entre los florales socios de su floral Gobierno, ahora que Román Rodríguez ha descubierto que él puede –y debe- gobernar hasta con la derecha, siempre que no sea de color verde. Pero bueno, esa es otra historia…

La que nos ocupa es que Torres y los suyos siguen difundiendo la especie de los 33 diputados de su encuesta secreta, como si aquí no hubieran pasado ni Madrid, ni Castilla-León, ni Andalucía. Creen –o eso es lo que dicen creer- que lo que está ocurriendo en el patio nacional es que la pandemia ha cambiado los hábitos electorales de los españoles, y ahora los españoles ya no votan al que más les gusta (o contra el que menos les gusta), sino que votan al que manda, y por eso ganan los que ya gobiernan, y los que no gobiernan pierden.

Se trata de una lógica que no es muy científica, pero sí bastante conveniente, porque significa que ni Torres ni su señorito (que los dos gobiernan o hacen como que) van a tener que dejar el poder tras las próximas elecciones. Para rizar el rizo de tal argumentario, han descubierto que a pesar de que la marca PSOE mejora lo suyo en las islas, es mejor no usarla tanto, no vaya a ser que se gaste. Por eso, siguiendo el profundo debate ideológico que hoy entretiene al socialismo patrio, los sociatas de acá ya tienen casi decidido que en las próximas regionales los canarios no veamos ni mucho puño ni mucha rosa ni mucho colorao en los carteles, pero si en muy grande el nombre compuesto y de pila del candidato: ÁNGEL VÍCTOR, el hombre con acento (con dos, uno para cada ocasión, según se tercie). En fin, que en las próximas elecciones regionales el PSOE canario (como otros PSOEs de regiones donde el PSOE gobierna) piensa hacer lo mismo que le criticaron al presidente andaluz, por frívolo y por folclórico y por hacerlo para escapar a la maldición de ser del PP, un partido al que –es sabido- ya no vota absolutamente nadie. Con los 33 diputados de ÁNGEL VÍCTOR y su nombre impoluto y con acento(s), el PSOE (con perdón) se prepara para volver a gobernar porque aquí ganan los que gobiernan y pierden los que no.

Yo tengo otra teoría, que no vamos a poder comprobar hasta el próximo año, y es que el PSOE está más bien de capa caída en todo el país, y lo está no sólo porque les ha tocado la china de Sánchez y su extraordinaria capacidad para defraudar a propios y cercanos sin tener que hacer esfuerzo alguno, sino porque en una situación de crisis como esta, precisamente pasa lo contrario de lo que los socialistas canarios creen: que quien más pierde es siempre el que gobierna. Tanto si gobierna algo como si gobierna poco o más bien nada, que probablemente sea el caso que hoy nos ocupa. Por si las dudas, lo bueno sería consultar la ejecución presupuestaria, y descubrir que el Gobierno no sabe o no puede o no quiere invertir el dinero que tiene. Aunque hay cosas en las que este Gobierno si sabe hacérselo. Sabe repartir, quizá porque eso lo lleva Román, que no es socialista, pero entiende de repartos: 3.245 empresas de esta región han cobrado más de 60.000 euros en ayudas Covid, 284 empresas más de un millón de euros y 26 empresas, más de cinco millones. Las otras 56.000 empresas –entre ellas la venta de la esquina, la farmacia del Sur que cerró, o el taller de chapa y pintura donde usted lleva su viejo fotingo, no están entre las que cobraron esa pasta. La mayoría no cobraron nada. No sé si a quienes trabajan en ellas -incluyendo a sus dueños- les preocupa si el nombre que salga en el cartel del próximo mayo es de un partido o de un señor.

Creo que les va a dar igual.