Lenin: “¿Para qué autorizar la libertad de prensa? ¿Por qué el Gobierno debe permitir que le critiquen cuando hace lo que cree que debe hacer?”.

Desde su más temprana juventud, Lenin militó en la izquierda política revolucionaria, como activista  integrado en las filas del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. Siendo estudiante universitario, fue detenido por la policía política zarista y exiliado durante tres años en Siberia. Logró huir de Siberia a Europa occidental, convirtiéndose en director de su órgano de prensa –Iskra, La Chispa– y uno de los  teóricos del partido. En 1903, con ocasión del Segundo Congreso del POSDR, tuvo un papel determinante en la ruptura del partido entre las facciones bolchevique –la mayoría-, que el encabezo, y menchevique –la minoría- liderada por Yuri Martov. Volvió a Rusia durante la Revolución de 1905, pero ante el fracaso revolucionario, optó por exiliarse de nuevo en Europa. En 1914, tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, hizo campaña para que la guerra en Europa se trasformara en una guerra  revolucionaria de todo el proletariado, sin éxito alguno. De hecho, la mayor parte de los grandes partidos obreros acabaron sometiéndose a posiciones nacionalistas y apoyaron la participación de sus países en la guerra. Acercándose el final de la guerra, y conocida su posición contraria a que Rusia siguiera en ella, llegó a un acuerdo con el alto mando alemán y atravesó Europa en un tren cerrado, para llegar a Moscú, donde apoyaría la revuelta de los soldados rusos, cansados, enfermos y desprovistos de todo equipamiento y comida, contra sus mandos. Se convirtió así en el principal dirigente bolchevique de la Revolución de Octubre de 1917, que dio el poder a los soviets de campesinos y obreros. Ya en el poder, Lenin procedió a aplicar distintas reformas que incluían la transferencia al Estado o a los obreros de las propiedades y tierras en manos de la aristocracia, la corona ya abolida o los terratenientes y firmó con el imperio alemán un tratado de paz para sacar a Rusia de la Primera Guerra Mundial. En 1921, su gobierno instauró la Nueva Política Económica, un híbrido de medidas de capitalismo de estado y socialismo agrario, que inició el proceso de industrialización y recuperación del país tras la guerra civil rusa, que enfrentó a su gobierno con los rusos blancos, que apoyaban la reinstauración del zarismo, y que contaban con el apoyo de una decena de naciones extranjeras, unidas contra el estado comunista. Murió tras ganar esa guerra, en 1925, siendo sucedido por Joseph Stalin.

Jamás creyó en la libertad como elemento para cambiar las sociedades y despreció la libertad de prensa e imprenta, cerrando o pasando al control soviético todos los medios escritos e instaurando la censura intelectual y artística en su país. A pesar de eso, fue apoyado por miles de intelectuales y artistas, y contó con la amistad personal de periodistas de todo el mundo, como el estadounidense John Reed, uno de los fundadores del partido comunista de EEUU, que murió en Rusia y fue enterrado en las murallas del Kremlin.

Vladímir Ilich Uliánov, Lenin [Simbirsk, 1870 gregoriano – Gorki, 1924], fue un revolucionario y comunista ruso, que se convirtió en jefe del sector bolchevique del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, tras hacerse con el control de las la mayoría en los órganos del partido, durante su Segundo Congreso celebrado en Bruselas y Londres. Fue también el principal dirigente de la Revolución de Octubre de 1917, y tras el triunfo de la revolución fue elegido presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo, convirtiéndose en el máximo dirigente de la recién creada URSS en el año 1922. Estudioso del marxismo y uno de sus grandes teóricos, su contribución al marxismo como práctica revolucionaria se conoce con el nombre de leninismo o comunismo, y es la que más influencia ha tenido en el movimiento obrero y en las luchas revolucionarias y nacionalistas durante el pasado siglo.