La batalla de El Hierro

David Cabrera y Javier Armas, de la Asamblea Herreña y la Agrupación Herreña Independiente: el insularismo dividido

El Hierro elige tres diputados en las elecciones regionales. Mucha gente cree que es un exceso, que son muchos escaños. Desde el punto de vista de la proporcionalidad de esa representación, sin duda lo son: se puede conseguir un diputado en El Hierro por poco más de mil votos. De hecho, el PP obtuvo a su diputado regional en las pasadas elecciones por 1.161 votos. Los diputados más baratos de Tenerife –los seis logrados por el PSOE- salieron a casi 19.000 votos cada uno. Para corregir esas desigualdades en la pasada legislatura se modificó el sistema electoral canario, estableciendo una lista regional de nueve diputados que no sirvió para cambiar nada, pero puso más traseros a calentar sillones en el Parlamento. En las pasadas elecciones ganó el PSOE y pudo gobernar, pero habría ocurrido exactamente igual con el formato antiguo. Lo que permitió que gobernara el PSOE en vez de Coalición Canaria no fue la modificación de la ley electoral. Parece una burla a los que nos vendieron que la reforma electoral acabaría con el poder de los barones isloteñistas, pero si el PSOE logró gobernar fue precisamente gracias a los tres diputados de Curbelo, que costaron 2.134 votos cada uno. Y ha sido precisamente el enorme poder de Curbelo en la política regional lo que ha devuelto a las islas más pequeñas –el Hierro y La Gomera- la percepción de lo que puede llegar a valer un voto en el Parlamento. Mucho más en un momento en el que sólo el sociobarómetro de Román Rodríguez se atreve a fijar mayorías claras.

Es por eso por lo que en El Hierro se han producido estos días dos movimientos previsibles. Uno es la decisión de David Cabrera de León, un escindido de la Agrupación Herreña Independiente, fundador ahora de Asamblea Herreña, de presentarse en estas elecciones también al Parlamento regional. En las pasadas elecciones, Cabrera presentó candidaturas al Cabildo por una Agrupación de Electores, obtuvo muy buenos resultados y cerró con el PSOE un acuerdo para repartirse el Cabildo. Desde entonces, Cabrera ha mantenido excelentes relaciones con Curbelo, con quien parece estar a partir un piñón, aunque el hombre lo disimule, porque para conseguir un diputado en El Hierro, ir de la mano de Curbelo no es precisamente la mejor garantía. La presentación de Cabrera al Parlamento, dividiendo el voto insularista, ha provocado el segundo movimiento, igualmente esperado, que es el anuncio de la Agrupación Herreña que preside Javier Armas, de presentarse en solitario a las elecciones de 2023. No es la primera vez que los insularistas herreños juegan al escondite para disimular sus vínculos con Coalición Canaria, pero quizá sí sea esta la primera en que hacerlo es una cuestión de supervivencia.

La división del insularismo herreño complica mucho las cosas tanto para la Agrupación Herreña Independiente como para David Cabrera. Si se produce un virtual empate entre ambos, podría ocurrir que el PSOE consiguiera dos diputados en vez de uno, y tanto la Agrupación como la Asamblea se quedaran colgando de la brocha. Y si alguno de los dos partidos insularistas logra un puñado de votos más, colocándose por encima de las 1.500 papeletas, lo que ocurriría es que desbancaría al otro, y sería probablemente clave para decidir hacia dónde se inclina la gobernabilidad regional.

Javier Armas, que sustituyó a Narvay Quintero en la presidencia de la Agrupación Herreña de Independientes, ha sido muy contundente estos días, en declaraciones al Diario de El Hierro, al explicar que se trata de volver a los orígenes, de recuperar la autonomía del partido que antes actuaba como delegación herreña de Coalición Canaria, y actuar desde una óptica netamente insular, sin condicionantes externos, apoyando para el futuro Gobierno a quien más ofrezca al El Hierro.

Es la extensión del sistema Curbelo, aunque está por ver si se trata sólo de una proclama de boquilla o si la AHI de Armas y Narvay Quintero realmente ha roto con Coalición. Me da que lo que ocurra va a tener mucho que ver con las matemáticas. Y no sólo con la matemática del poder regional. También con lo que sume o deje de sumar en los tres ayuntamientos y el Cabildo.